Hoy salí a la ciudad , una vez más , a ritmo Tchaikovsky y Strauss , a recorrerla como alguna vez en tiempo pasado lo hacíamos , saltando entre charcos , riendo bajo la lluvia , parando los carros y espantando las palomas , me siento perdido , a pesar de haber recorrido contigo cada baldosa en el camino , amor mío que ya no saltas conmigo bajo la lluvia y que ya no caminas conmigo entre las almas sin sentido , vida mía , amor de mi vida , como extraño ver la noche pasar a tú lado , sentir tú calor en medio de las estrellas y sentarnos a ver el ocaso .
Recuerdo también como veníamos venir el invierno y aún así nos quedábamos allí sentados , hablando , riendo sin razón y recorriendo todo lo que una vez fue nuestro , nuestro como el amor que se perdió , entre las almas que buscan un sentido y entre las que no lo tienen buco una razón para seguir andando , púes ya no es lo mismo sin ti a mi lado .
Siento las miradas y los comentarios de algunos que ya nos reconocían diferente a los transeúntes momentáneos , siendo sus palabras , su quisquilleo , ese mismo que nos daba rabia , pero ahora sin tu compañía todos los comentarios son claros y concisos y me recuerdan que ya no estás.
Las cosa sen la ciudad no cambiarán por que no estás , las cosas en mí no cambiarán por que ya no volverás a caminar , pero el recorrido ya no volverá a ser el mismo , ahora el frío y el temor me acompañan.
Te confieso que de vez en cuando fumo largos ratos la pipa vieja y te recuerdo , en medio de la noche estrellada , que me recuerda tú mirada y al momento veo la luna , tan brillante , tan hermosa , como tú! , pero al igual , muy lejana .
y Cuando paso por los pasajes ahora las hojas caen , caen como mis recuerdos , esperando ahí inconclusas , sin mente sin pensamiento , esperando a que las recojan , o un leve viento que las lleve a otro lugar , así como mis memorias.
A veces entro al café y preguntan por ti , les digo que ya no estás , que te fuiste de la ciudad , que estás de negocios , de viaje con tus padres , o visitando a tú abuela , ya lo sé , aún no reconozco tú partida , me duele como la herida que siempre sangra y más al saber que estás en otro lugar de la gran ciudad , en otro café , riendo y viviendo , y yo que puedo hacer , solo quiero despojar tu recuerdo , pero cada paso que doy en esta ciudad me recuerda a ti.
Hoy es mi último paseo por acá , entre sus habitantes frívolos y sus calles vacías y los pasos vacíos sin tu presencia , por fin llego , hoy tomo mis maletas , soplo las hojas y me voy , adiós ciudad de las baldosas rojas y de las hojas secas ,
Adiós ciudad de ella.
Mister Nadie.
Recuerdo también como veníamos venir el invierno y aún así nos quedábamos allí sentados , hablando , riendo sin razón y recorriendo todo lo que una vez fue nuestro , nuestro como el amor que se perdió , entre las almas que buscan un sentido y entre las que no lo tienen buco una razón para seguir andando , púes ya no es lo mismo sin ti a mi lado .
Siento las miradas y los comentarios de algunos que ya nos reconocían diferente a los transeúntes momentáneos , siendo sus palabras , su quisquilleo , ese mismo que nos daba rabia , pero ahora sin tu compañía todos los comentarios son claros y concisos y me recuerdan que ya no estás.
Las cosa sen la ciudad no cambiarán por que no estás , las cosas en mí no cambiarán por que ya no volverás a caminar , pero el recorrido ya no volverá a ser el mismo , ahora el frío y el temor me acompañan.
Te confieso que de vez en cuando fumo largos ratos la pipa vieja y te recuerdo , en medio de la noche estrellada , que me recuerda tú mirada y al momento veo la luna , tan brillante , tan hermosa , como tú! , pero al igual , muy lejana .
y Cuando paso por los pasajes ahora las hojas caen , caen como mis recuerdos , esperando ahí inconclusas , sin mente sin pensamiento , esperando a que las recojan , o un leve viento que las lleve a otro lugar , así como mis memorias.
A veces entro al café y preguntan por ti , les digo que ya no estás , que te fuiste de la ciudad , que estás de negocios , de viaje con tus padres , o visitando a tú abuela , ya lo sé , aún no reconozco tú partida , me duele como la herida que siempre sangra y más al saber que estás en otro lugar de la gran ciudad , en otro café , riendo y viviendo , y yo que puedo hacer , solo quiero despojar tu recuerdo , pero cada paso que doy en esta ciudad me recuerda a ti.
Hoy es mi último paseo por acá , entre sus habitantes frívolos y sus calles vacías y los pasos vacíos sin tu presencia , por fin llego , hoy tomo mis maletas , soplo las hojas y me voy , adiós ciudad de las baldosas rojas y de las hojas secas ,
Adiós ciudad de ella.
Mister Nadie.








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